www.revistasculturales.com

El portal de la Asociación de Revistas Culturales de España


Última actualización: (CET)

La cultura pasa por aquí
Exit Express, Revista de Información y debate sobre arte actual 10 Exit Express, Revista de Información y debate sobre arte actual

Bill Viola, ora pro nobis

por Rosa Olivares
Exit Express, Revista de Información y debate sobre arte actual nº 10, marzo 2005

Número de páginas: 1
1
imprimir

Podríamos decir que la proliferación de lenguajes plásticos en el momento actual tiene alguna similitud con la antigua proliferación de dioses paganos, mitos y ritos de pueblos supersticiosos. Entre pintura, dibujo, fotografía, vÍdeo, instalación, performances, luz, sonido... el público se divide y los expertos se agrupan por tendencias, mientras los espacios artísticos se asemejan cada vez más a catacumbas y lugares ocultos en los que se ofician las misas profanas en las que los artistas hacen de supremos sacerdotes y los críticos de monaguillos, mientras que el pan y el vino lo ponen las instituciones.
La religión oficial, la pintura, ha sido revocada como tal y ahora entre los nuevos credos la fotografía no ha alcanzado ese carácter místico imprescindible, mientras que la instalación no pasa de ser una especie de superstición atávica. Es el momento del vídeo.

Bill Viola. Emergence, 2002
Curiosamente este nuevo y transgresor lenguaje artístico ha conseguido vencer todas las dificultades, se colecciona y se disfruta masivamente. Y este triunfo en gran parte se debe al éxito popular que las obras de Bill Viola están teniendo entre el público de todas las edades. Naturalmente hablo de las obras recientes de Viola, y no de sus obras experimentales del principio de su carrera cuando sin duda trazó momentos culminantes en la utilización del medio, algunas de las cuales sí se pudieron ver en París en el Pompidou en la exposición Sons et lumières. Pero no, esas cintas no son las que ahora se ven en la muestra que llega a Madrid, cargada de un resabio de misa de domingo que se hace difícilmente aguantable. Naturalmente es una muestra que ronda la perfección: perfecto montaje, perfecto silencio, ejecución impecable, o tal vez habría que decir implacable. No parecen vídeos de un artista actual, sino de un cineasta actual, entre Spielberg y Coppola se mueve esta selección de imágenes en las que el artista se empieza a sentir un auténtico clásico. Podríamos decir que es al arte actual lo que las producciones de Hollywood al cine independiente.
Y como artista clásico asume el carácter grandilocuente, entregando al vídeo en brazos de la pintura, haciendo buena la crítica de los pintores a un género que "cuenta lo que siempre contó la pintura, pero en movimiento", y en este caso a cámara lenta. El trabajo de Viola adquiere un carácter de producción cinematográfica, con actores, montadores, efectos, y toda una troupe que le aleja del artista actual para situarle en la época de Miguel Ángel y del taller con aprendices, ayudantes y un elenco a la medida de los encargos que el artista, el maestro, recibía.
Siempre me ha parecido curioso el éxito de estos últimos trabajos de un Viola místico que se enzarza en una lucha con la abstracción y la figuración en busca de los orígenes de la creación. Ahora sé algo que intuía desde hace años, se trata de la religión, de un concepto religioso basado en la representación física no simbólica de esa religiosidad y en una sistemática reinterpretación de los clásicos, siempre con una belleza cada vez más kitsch en primer plano. Y aquí tenemos a tirios y troyanos, a modernos y conservadores, a radicales y transgresores, arrodillados ante sus vídeos en el más absoluto de los recogimientos. Bill Viola, ora pro nobis.
En contra de lo que muchos pueden creer el arte actual es profundamente religioso. Tal vez no sea profundamente católico, pero desde luego sí que es profundamente religioso. Sea por alusión o por elusión, la religión está presente en gran parte de la obra contemporánea, y no solamente como reutilización de temas, iconografías o estructuras plásticas utilizadas en cuadros religiosos clásicos, sino como una actitud que a veces está enfrentada a lo que significa la religión y que por eso mismo les hace ser más dependientes de esas creencias. Desde la religiosidad como tema de un Andrés Serrano hasta la religión como actitud y método en Gilbert & George (aunque su Dios sea otro Dios), hasta la búsqueda de liturgias, ritos y autoflagelación de muchos artistas del conceptual, como Abramovic, o Gina Pane, por citar solamente algunos casos muy concretos. Pero están también los exvotos de Annette Messager o de Christian Boltanski, y la memoria ritual de Sophie Calle... Y tantos otros. Pero por el momento el gran sacerdote es un Bill Viola que parece haber elegido al gran público, ese pacto con todos, un tanto beatífico, en el que ese regusto con olor a incienso de las viejas catedrales, esa oscuridad de misa, se acompaña con el obligado silencio de un público que finalmente acepta el arte como sucedáneo de la misa del domingo. Bill Viola, ora pro nobis. editor@exitmedia.net
Número de páginas: 1
1
imprimir


¿Desea opinar sobre este artículo en el foro? Pinche aquí.

Todos los artículos que aparecen en esta web cuentan con la autorización de las empresas editoras de las revistas en que han sido publicados, asumiendo dichas empresas, frente a ARCE, todas las responsabilidades derivadas de cualquier tipo de reclamación
Página generada el Jueves, 3 de Julio de 2008 15:03:56