www.revistasculturales.com

El portal de la Asociación de Revistas Culturales de España


Última actualización: (CET)

La cultura pasa por aquí
Exit Express, Revista de Información y debate sobre arte actual 9 Exit Express, Revista de Información y debate sobre arte actual

Ambiente inestable

por Rosa Olivares
Exit Express, Revista de Información y debate sobre arte actual nº 9, febrero 2005

Número de páginas: 1
1
imprimir

Se habla mucho de que el clima mundial está cambiando. Nunca los veranos fueron tan calurosos en el sur y nunca los inviernos fueron tan desastrosos en el norte. La desertización parece imparable y la capa de ozono empieza a ser como un inmenso colador. Los continuos ciclones, huracanes, terremotos y, finalmente, el tsunami que cerró el año 2004 parecen afirmar que la vida sobre la tierra sigue siendo inestable, que la seguridad no existe y que, como siempre hemos sabido, las desgracias son más duras y terribles en la casa del pobre. Esto nos debería hacer reflexionar sobre este otro clima inestable que se respira en el mundo del arte. Los vientos suaves y el clima templado y agradable dura poco y estamos siempre expuestos a imprevistos meteorológicos.

Wolfgang Tillmans. Köln Installation (detalle), 1999-2002
Las ferias de arte sirven de baremos y de sondas de detección de un mercado lleno de cataclismos y altibajos. Aunque hay momentos en los que pudiera parecer que llegamos a una estabilidad, la realidad es que lo único más o menos estable es el mercado del anticuariado, el de los muebles, dibujos clásicos y pintura hasta principios del siglo XX. De ahí hasta hoy se instaura la duda, la especulación y el oportunismo. Si antes un artista se podía sentir feliz si algún coleccionista o marchante le compraba varias piezas de una vez, hoy ese acto siembra de terror a los galeristas. Cualquier comentario puede disparar la cotización de un artista, y basta que un afamado especulador de Miami, perdón, quise decir coleccionista, compre algo que enseguida salta a la prensa y ese artista entra en crisis porque de repente todos le querrán, sus precios subirán, tendrá rápidamente exposiciones en museos internacionales, algunas galerías impensables querrán trabajar con él, sus obras serán vendidas y revendidas entrando a engrosar ese famoso mercado de segunda mano en el que están inmersas la gran mayoría de las galerías del mundo, a las claras o en plan silencioso, en unos pocos años puede que se convierta en un nombre más de los que se desechan. Pasto de alguna colectiva de recuperación. Las mismas galerías que le compraban y se peleaban por él seguirán otros rastros que han dejado tras de sí los caimanes de Miami.
Y esto no es ni siquiera un terremoto, sino un pequeño anticiclón en el mapa del mercado del arte. Un pequeño corrimiento de tierras se produce cuando un gran coleccionista (lo de gran es por la cantidad) como Saatchi & Saatchi decide 'devolver' al mercado toda la obra de uno de los artistas que ha comprado, por ejemplo el ex-transvanguardista Clemente. Comprado casi al por mayor, Saatchi & Saatchi pone toda esa obra a subasta a un precio que puede destrozar cualquier cotización. Y se acabó. Luego tiene que venir alguna ONG del arte y reconstruir la tierra devastada. La recuperación es lenta y a veces imposible.
Después de la pasada edición de Miami Beach Art Basel y del espasmódico éxito de ventas (tanto Miami Beach Art Basel como las otras ferias colaterales parece ser que vendieron más que nunca en sólo el día de la inauguración), los más importantes galeristas y algunos de los coleccionistas más mediáticos se quejaban de la llegada de los especuladores. Esos compradores que compran todo, piezas que ni siquiera pueden ver pero no importa, y si hay dos o tres mejor que una. Compradores que compran a bulto, a golpe de chequera y de oído, sin entender, sin saber, y con la evidencia de que el objetivo es la reventa y la especulación. A estos no hay que venderles, aconsejaban los galeristas y se escandalizaban los coleccionistas, porque son los que degeneran el mundo del arte. Una pequeña tempestad. La lluvia de dólares consolaba a los que, no habiendo sido avisados, habían vendido, casi sin querer, en una feria a la que al parecer se va con fines culturales y sociales, que no económicos. A ver si nos van a confundir con especuladores.
Las ferias son pequeñas alteraciones del clima artístico. De repente los aires cálidos y los helados se cruzan y producen limitados cataclismos: se vende lo inimaginable, los grandes nombres vuelven a los almacenes, aparecen dibujos inexplicables de artistas desconocidos, lo que el año pasado nadie miraba este año se liquida antes de la inauguración. Una feria es una feria y ése es su atractivo. Al margen de las fiestas, de los grandes, medianos o pequeños especuladores que quieran un papel protagonista al lado de artistas, teóricos o galeristas, y al margen de todo un entorno mediático que por lo general desconoce el territorio que pisa. El ciclón ARCO se acerca, está previsto para principios de febrero y se avisa a todos los aficionados, curiosos y profesionales que no se limiten a las paredes de la feria y vayan a ver galerías, museos y todo lo que sus hambrientas miradas puedan devorar. Y a los artistas, vendedores y compradores, que Dios reparta suerte. editor@exitmedia.net
Número de páginas: 1
1
imprimir


¿Desea opinar sobre este artículo en el foro? Pinche aquí.

Todos los artículos que aparecen en esta web cuentan con la autorización de las empresas editoras de las revistas en que han sido publicados, asumiendo dichas empresas, frente a ARCE, todas las responsabilidades derivadas de cualquier tipo de reclamación
Página generada el Jueves, 3 de Julio de 2008 15:22:32