Sabemos que la señora Berg había de tener prioridades distintas a la de una "autenticidad óptima" en la publicación de las epístolas de su esposo. El lector crítico reconocerá estas otras prioridades en una serie de afirmaciones que pueden leerse en el testamento y última voluntad de la señora Berg.
[ 13 ] Una lista de recuerdos incluye "la pluma estilográfica de oro de Berg, regalo de Franz Werfel, con el que escribió su ópera
Lulu y el concierto para violín". Este falseamiento probablemente no fuese deliberado, pues no parece probable que la señora Berg supiese que Werfel había actuado únicamente como agente de su hermana a la hora de hacer llegar este regalo al compositor. No puede decirse lo mismo de la conocida explicación de la señora Berg, repetida aquí nuevamente, sobre su negativa a permitir la finalización de la partitura completa del tercer acto de
L u l u : "
Nachdem Arnold Schoenberg, Anton Webern und Alexander Zemlinsky nach Einsicht in das Manuskript erklärten, dass es nicht fertigmachen können, war mir die Ansicht dieser 3 nächsten Freunde Albans für meinen Entschluss, das Manuskript nicht freizugeben, bestimmend" ("Una vez que Arnold Schoenberg, Anton Webern y Alexander Zemlinsky examinaron el manuscrito y declararon que no podían completarlo, la opinión de los tres amigos más íntimos de Alban confirmó mi decisión de no autorizar la publicación del manuscrito"). Los supuestos recuerdos de la señora Berg, que vieron la luz cuando los tres compositores habían muerto, siguen siendo aún hoy la única fuente acerca de la factibilidad de completar la partitura. Otra frase de la última voluntad da motivos muy serios de preocupación. Una lista de manuscritos que se encuentran custodiados por la
Österreichische Nationalbibliothek remite a tres dossieres que contienen, respectivamente, ciertos manuscritos de los actos 1, 2 y 3. El contenido de cada uno de los dossieres es descrito. He aquí la referencia completa al Acto 3
: Mappe 3 (3. Akt) 76 Bl. + 2 grosse Parti - turblätter + 2 Bl: Notizen + 4 Partiturblätter (Schluss der Oper) gingen in der Universal Edition verloren, sind dort unauffindbar!" ("Dossier 3 (Acto 3) 76 págs. + 2 grandes páginas de partitura completa + 2 págs. de notas + 4 páginas de partitura completa (final de la ópera) se perdieron en Universal Edition y ¡no han sido encontradas allí!"). Las posibles implicaciones de esto son sumamente alarmantes, especialmente en el contexto de las afirmaciones que inserta la señora Berg en relación con las opiniones de Schönberg, Webern y Zemlinsky: "
Der 3. Akt von ‘Lulu' darf von niemandem eingesehen werden! Ebenso darf die Photokopie bei der Universal-Edition auch nicht eingesehen werden" ("Nadie puede examinar el Acto 3 de ‘Lulu'. Tampoco se permite a nadie examinar la fotocopia de Universal Edition").
Existe en todo esto una circularidad que recuerda mucho al diseño recapitulatorio del tercer acto de
Lulu. [ 14 ] La primera estancia de Berg con la familia Fuchs-Robettin se produjo en el contexto del estreno en Praga de las
Tres piezas de Wozzeck ; su segunda estancia fue ocasionada por su viaje a Berlín para los ensayos de la primera producción de
Wozzeck . En un artículo sobre
Wozzeck escrito diez años antes de oír acerca de Hanna Fuchs-Robettin demostré cómo las notas H (
si ) y F (
fa ) sirven como centro tonal compuesto "en el contexto tanto de las dimensiones mayores de la obra como de las menores". Es improbable que Berg no se hubiera dado cuenta de algo que para él habría parecido una coincidencia profética, la identidad de estas notas con las iniciales de Hanna.
Pese a que el estreno en Berlín de Wozzeck le proporcionó a Berg una fama inmediata, mientras el autor del drama moriría en la oscuridad, hay una curioso, aunque afortunadamente limitado, paralelismo en sus destinos póstumos. Cuando Georg Büchner murió en 1837 a la edad de 23 años, dejó solamente borradores y esbozos preliminares de lo que iba a convertirse en el libreto de la obra maestra de Berg. De no haber sido por Kart Emil Franzos, el novelista judío de Galitzia que descifró los manuscritos borrosos y prácticamente ilegibles 38 años después del fallecimiento de Büchner, hoy en día no conoceríamos ni el drama ni a su autor. Una porción del legado de Georg Büchner, incluyendo posiblemente la obra perdida, Pietro Aretino , y una última copia a limpio de Wozzeck , habían pasado a manos de la prometida del autor en el momento de su muerte. Sobreviviendo 43 años a su amante, Minna Jaegle permaneció devota a su memoria. Nunca se casó, y guardó celosamente en su posesión los papeles que Franzos estaba interesado en rescatar para la posteridad. Las importunidades de Francos fueron definitivamente rechazadas en la siguiente carta:
En su estimada carta del 17 de febrero [1877] usted dice que yo tengo el deber moral de ayudar a la edición de las obras de Georg Büchner facilitándole aquellos papeles suyos que están en mi posesión. A esto tengo el honor de responderle que no siento ningún deber moral de hacer públicos los citados papeles. Algunos de ellos me conciernen sólo a mí personalmente. Otros son extractos incompletos y notas. La memoria de Georg Büchner es tan querida para mí que no puedo desear exponer nada suyo que no esté finalizado para que lo revisen los críticos literarios. Habiéndome sido imposible responderle con más premura a causa de una grave enfermedad, he tenido que posponerlo hasta el día de hoy. Le estaría agradecida, estimado señor, si me permitiera que esta explicación le fuera suficiente para el futuro.
Cualesquiera escritos de Georg Büchner que Minna Jaegle hubiera podido todavía poseer habían desaparecido sin dejar rastro en el momento de su muerte tres años después.
NOTAS FINALES
Addendum (1985)
Cuando este artículo fue publicado en el año posterior al fallecimiento de la señora Berg, todavía parecía haber buenas razones para mi inquietud en relación con el destino de Lulu , Acto III. La partitura vocal de Erwin Stein del Acto III, cuya inminente publicación fue primero anunciada en 1936, fue finalmente publicada un año después de la aparición de mi artículo, en una edición del compositor vienés Friedrich Cerha. Con la autorización del editor, Cerha había completado en secreto la orquestación mientras la viuda se encontraba todavía con vida. La Fundación Alban Berg, fundada por la señora Berg y obligada por las estipulaciones de su voluntad a reforzar la supresión continuada del tercer acto, sólo puso fin a su acción legal contra el editor en 1980, un año después del estreno de la ópera completa en París el 24 de febrero de 1979.
Epílogo (1994)
La señora Zemlinsky, a quien debemos que la partitura anotada de la Suite lírica no esté todavía en un cajón entre otros recuerdos familiares en una casa en el campo cerca de la ciudad de Middleboro, Pensilvania, falleció el 19 de octubre de 1992, a la edad de 92 años.
Antes de su encuentro conmigo, Dorothea Robetin "nunca había enseñado [la partitura anotada] a nadie, ya que nunca nadie le había pedido verla". Si la señora Zemlinsky no me hubiera informado de su existencia, tampoco yo le habría pedido nunca verla.