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Quodlibet. Revista de Especialización Musical  29 Quodlibet. Revista de Especialización Musical

El programa secreto de la Suite Lírica

por George Perle
Quodlibet. Revista de Especialización Musical nº 29, junio 2004

Número de páginas: 10
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En este momento, yo ya había identificado a Hanna Fuchs-Robettin como la "Mopinka" que aparece mencionada en las Cartas a su esposa de Berg. La edición original alemana de estas cartas, publicadas cuatro años antes de que la correspondencia de Redlich llegara a mis manos, no contenía notas editoriales, notas al pie, comentario ni índice. El lector tenía que deducir por sí mismo que "Almschi" es Alma Mahler, o que "Gucki" es Anna, la hija de Berg, que no debe confundirse con su cuñada Anna, a quien llamaban "Antschi". No se me había ocurrido buscar referencias a la "Hanna Fuchs-Robettin" de la que hablaban las cartas de Redlich. Además, cuando Redlich declaraba en sus cartas, con algunas incongruencias, que el autógrafo de la Suite Lírica llegó a estar en poder de Hanna Fuchs-Robettin, no había alusión alguna a una relación especial entre ella y el compositor (yo tenía tan poca noción de las implicaciones de esa relación que pasé por alto una referencia de Redlich, en una carta a Hoever, a un detalle que la Sra. Fuchs-Robettin había mencionado en una conversación telefónica con él: que "tenía una partitura de bolsillo con anotaciones -supuestamente muy reveladoras- del puño y letra de Berg". Redlich esperaba que ella le enviara una fotocopia, pero al ver que no llegaba por correo, no insistió. Dado que su interés principal era encontrar el manuscrito, la partitura de bolsillo anotada le pareció de interés secundario, y no volvió a hacer ninguna referencia a ella). La segunda vez que miré la correspondencia, yo había leído ya la versión traducida por Bernard Grun (1971) de las Cartas a su esposa de Berg, en una edición que ya contenía notas e índices; recordaba de memoria las siguientes líneas:
Verdaderamente va contra natura que yo tenga que tranquilizarte sobre Mopinka y yo. Sencillamente te diré que la fidelidad es una de mis cualidades principales -estoy seguro de que en alguna reencarnación anterior he sido perro, y quizás lo seré también en mi próxima reencarnación; pero, para empezar por el principio, ¡que muera yo de una enfermedad infecciosa si alguna vez peco de no ser fiel! Fiel a ti, y también a mí mismo, a la música, a Schoenberg (¡y él lo pone bien difícil!)-.
Berg escribió esta carta mientras viajaba a Berlín para asistir a los ensayos de la primera puesta en escena de Wozzeck . Pensaba interrumpir su viaje para pernoctar en Praga, en casa de los Fuchs. Seis meses antes había pasado ya unos días en su casa invitado por ellos, en mayo de 1925, cuando Berg se desplazó a Praga para asistir al tercer festival ISCM, en el que Zemlinsky dirigió las Tres piezas de Wozzeck. La presentación de Berg ante la familia Fuchs hubo sin duda de producirse gracias a la intervención de Alma Mahler, quien era hermana política de la señora Fuchs-Robettin y la mejor amiga de Helene Berg. Una nota a pie de página en la edición inglesa de las cartas describe a Herbert Fuchs-Robettin como un "industrial pragués y melómano, casado con la hermana de Franz Werfel (Mopinka)". Berg estaba bastante abrumado ante "el lujo habitual de su vida". Estaba encantado con los niños:
A las ocho llaman a la puerta e irrumpen los dos niños que no se contentan hasta ver por fin al "famoso" compositor. Un niño de siete años [y] una niña de tres y medio. Muy tierno, me parecieron de lo más estimulante.
Escribiendo desde su habitación durante su segunda estancia con la familia Fuchs, el 11 de noviembre de 1925 vuelve a hablar de la "simpatía y cordialidad" de la familia, la magnífica comida, "¡y un excelente vino! Herbert y yo nos bebimos una botella entera". Explica por qué "estaba disfrutando tanto aquí. No porque se esté aquí tan estupendamente (pienso ya en Berlín), ¡sino para que no te preocupen más los encantos de Mopinka!".
La señora Zemlinsky me aseguró que nunca había visto la partitura anotada de la Suite Lírica , sino que le había informado de su existencia la mujer para quien Berg la había preparado, la señora Fuchs-Robettin. Aquélla sabía con seguridad que a la muerte de ésta, en 1964, hubo de pasar a manos de su hija, Dorothea. Cuando, después de tres semanas interminables, conseguí localizarla, Dorothea Robetin (según su propia ortografía) me informó de que en efecto ella poseía una partitura reducida de la Suite Lírica que contenía numerosas anotaciones del compositor. Ella sabía que se trataba de un documento importante y valioso, pero nunca se lo había mostrado a nadie, ya que nunca nadie le había pedido verlo. Recibió de muy buen grado mi petición y se sintió complacida al enseñarme la partitura y aclararme algunas referencias que se encuentran entre las anotaciones del compositor y que de otro modo habrían sido incomprensibles.
La partitura reducida y anotada de la Suite Lírica contiene, incluyendo la portada, la portadilla, el prefacio y la dedicatoria, 90 páginas. De ellas, sólo ocho carecen de anotaciones escritas a mano por Berg, y estas ocho páginas están comprendidas dentro del contexto del programa por medio de referencias explícitas (los subrayados del compositor en las notas impresas del prefacio de Erwin Stein), mediante conexiones musicales evidentes con páginas anotadas, o incluso a través de signos en páginas adyacentes. Esta copia de la primera edición, impresa en 1927, ha sido bien cuidada y todavía permanece en buen estado y nueva. Las anotaciones han sido insertadas prestando una extraordinaria atención a los detalles gráficos. La letra es a veces en extremo pequeña, pero siempre clara y legible, en marcado contraste con la escritura habitual de Berg. Se emplearon tres tipos diferentes de tinta, cada una de las cuales tenía una función diferente en el análisis programático: en su mayor parte roja, en ocasiones azul y, en el segundo movimiento sólo, también verde. Las anotaciones son caligráficas en su elegancia y pulcritud. Además, la comprensión del programa a menudo depende de aspectos puramente gráficos de las inserciones escritas a mano (en la siguiente descripción de la partitura, se sobreentiende que estas inserciones son en rojo salvo indicación contraria).
Bajo su fotografía y sobre su nombre impreso escribe Berg "Alban". Encabeza la portada una dedicatoria: " Für meine Hanna ". Las frases quinta y sexta del prólogo de Stein (" Die Entwicklung... Verzweiflung ") están indicadas con una llave al margen. Más abajo, en la misma página y en la frase " Die anderen bewegten Sätze aber, der dritte und fünfte, haben Scherzocharakter und Scherzoform" , las palabras " Scherzocharakter und " están tachadas a lápiz, resultando ilegibles. Otras partes del prefacio que se ven recalcadas mediante subrayado o llaves al margen remiten a los contrastes crecientes en el carácter y los tempos de los movimientos consecutivos y a la interrelación de diferentes movimientos por medio de referencias cruzadas, temáticas o de otro tipo. La frase final del prefacio de Stein señala que en el último movimiento el "aparentemente restrictivo sistema dodecafónico de composición ha permitido al compositor la libertad de citar los compases iniciales de Tristán ". Berg subraya " Die Freiheit gelassen hat " y dibuja una flecha desde esta frase hasta el siguiente añadido, escrito en el espacio en blanco que sigue al prefacio:
Sie hat mir, meine Hanna, auch noch andere Freiheiten gelassen! Z. Bsp. die, in dieser Musik immer wieder unsere Buchstaben, H, F und A, B hineinzugeheimnissen; jeder Satz und Satzteil in Beziehung zu unseren Zahlen 10 und 23 zu bringen.
Ich habe dies und vieles andere Beziehungsvolle für Dich (für die allein - - - trotz umstehender offizieller Widmung - - - ja jede Note dieses Werks geschrieben ist) in diese Partitur hineingescrhieben.Möge sie so ein kleines Denkmal sein einer grossen Liebe. [ 5 ]
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NOTAS
  • [ 5 ] "¡También, Hanna mía, me ha dejado otras libertades! Por ejemplo, la de insertar secretamente una y otra vez nuestras iniciales, H. F. y A. B., en la música, y la de relacionar cada movimiento y cada sección dentro de éstos con nuestros números, 10 y 23. He escrito todo esto, y otras cosas llenas de significado, para ti (para ti, y sólo para ti están escritas todas y cada una de las notas de esta obra -pese a la dedicatoria oficial de la página siguiente-. Sea éste un pequeño monumento a un gran amor".

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