Se han expuesto unas cuantas propuestas que se enmarcan en un nuevo programa liberalizador de la economía española para adaptarla a la nueva realidad. Medidas que no aspiran a ser aceptadas como acto de fe sino sencillamente contribuir al necesario debate pendiente sobre cómo atajar la crisis económica que se nos ha venido encima con especial virulencia por dejación, complacencia y oportunismo político. Propuestas que aspiran a elevar el debate económico y a superar esa sensación de improvisación, ocurrencia y populismo a la que nos hemos acostumbrado. Propuestas por último que aspiran a compatibilizar las necesidades del corto plazo, de la política de estabilización, con medidas de largo plazo que mejoren la productividad y competitividad de la economía española para permitir que la larga etapa de prosperidad de la que hemos disfrutando no sea una vez más, desagraciadamente, un mero paréntesis en la historia de España.
Fernando Fernández Méndez de Andés, economista, Rector de la Universidad Antonio de Nebrija