"¿Existen vidas humanas que hayan sufrido tal menoscabo de su carácter de bien jurídico que su continuidad haya perdido todo valor, tanto para los titulares de esas vidas como para la sociedad? Alcanza con plantear (esta pregunta) para provocar un sentimiento de incomodidad en todo aquel que se haya acostumbrado a estimar el valor de la vida individual, tanto para su titular como para la comunidad (...). Sin embargo, si se evoca al mismo tiempo un campo de batalla sembrado de miles de jóvenes muertos, o una mina de carbón en la que cientos de abnegados trabajadores pierden la vida por un derrumbe y se comparan mentalmente esas imágenes con nuestros institutos para cretinos, con todo ese esmero que ponen en cuidar a los internos vivos, uno no puede menos que sentirse conmocionado en los más profundo de su ser por la aguda disonancia entre por un lado, el sacrificio a gran escala del bien más valioso de la humanidad, y por el otro, el mayor de los empeños puesto en cuidar existencias que no sólo carecen de todo valor, sino que incluso deben ser consideradas negativas" (op. Cit., p. 27).
Entre los seres humanos que Binding califica para "eliminación" se sitúan los irrecuperables que sufren enfermedades o heridas sin cura posible, y "los débiles mentales irrecuperables, más allá de que su condición sea congénita o consecuencia del último estadio de su enfermedad, como sucede con los paralíticos" (p.31).
Junto a Binding, cuyas posiciones fueron utilizadas para fundamentar las reformas penales llevadas a cabo en la Alemania nazi, que concluyeron con la defensa acérrima de la "raza pura" (criticada radicalmente por todos los países del mundo y muy especialmente por los occidentales), no puede omitirse la referencia a las posiciones de algunas mujeres que han representado al movimiento feminista más radical en Occidente, que proponen los objetivos en ámbitos diferentes de la despenalización del aborto.
Podría afirmarse que en un primer momento hubo líderes del movimiento feminista americano que entendieron el aborto como la solución para que las mujeres superaran el "obstáculo" de la maternidad y pudieran situarse en la vida pública en las mismas condiciones que los varones. Esta posición, defendida por autoras como Betty Friedan y Gloria Steinem, ha cambiado en la actualidad.
En el primer caso, Betty Friedan, premio Pulitzer en 1964 por su libro La mística de la feminidad, y fundadora de la organización NOW, defendió la igualdad de mujeres y hombres en el ámbito laboral; fue calificada de "retrógrada" por defender que las mujeres podían y debían vivir en asociación con los hombres; y su trabajo no estuvo exento de críticas cuando en Estados Unidos, en los años setenta, no quiso apoyar las reivindicaciones de las minorías raciales y las lesbianas para incluirlas en las del movimiento feminista, cosa que finalmente hizo en 1978. Pero al margen de su activismo, en una de las entrevistas concedidas en 2000, a raíz de la publicación de sus memorias, Isabel Martínez Lozano (actualmente Secretaria General de políticas de igualdad, en elMinisterio de Igualdad) en la revistaMeridIAM, del Instituto Andaluz de la Mujer (Revista MeridIAM, n. 17, 2000, "Entrevista a Betty Friedan", por IsabelMartínez Lozano) preguntaba a Friedan: -"¿Dónde cree que está la prioridad de las mujeres en estos momentos para alcanzar la igualdad real?". A lo que Friedan contestaba: -"Lograr una paridad de género con respecto a los ingresos es la principal prioridad para lograr la igualdad en su totalidad. La igualdad económica es una gran necesidad para las mujeres. Tener un empleo que brinda ingresos significa que la mujer puede tener además una fuerza más igual en el proceso político. Pero los ingresos no constituyen el único beneficio que las mujeres encuentran en el trabajo. Más allá de lo monetario es imprescindible formar parte de un trabajo continuo en una sociedad. No obstante, los ingresos son algo tan importante en la sociedad actual que de ellos depende la igualdad o la exclusión". (p.1)
En la historia del feminismo en Occidente, la posición de que la igualdad para las mujeres es un asunto de mujeres, a defender por las mujeres, en los foros de mujeres, con políticas públicas exclusivas para mujeres, está completamente superada.
En la Conferencia de Pekín, algunos de los retos logrados fueron no solamente subrayar el apoderamiento de las mujeres en la vida pública, sino la corresponsabilidad en los asuntos de la vida pública y privada, involucrando a los varones. En el Consejo de Europa, los últimos informes en materia de igualdad entre mujeres y hombres reclaman seminarios específicos para los varones, de modo que asuman los esquemas de la nueva sociedad. La posición de la Unión Europea en esta misma línea se ha traducido en que todas las políticas comunitarias combinen la transversalidad de género, con políticas específicas para los colectivos de mujeres que aún lo necesiten, como sería el caso de las mujeres rurales o las mujeres mayores.
Como consecuencia, hay países del entorno europeo, como es el caso de los Países Bajos, que ha transformado su Organismo de Igualdad en una red de oficinas en todos los sectores de la función pública para aplicar la transversalidad de género; uniendo a esta nueva infraestructura su posición política con el mismo esquema, que ha supuesto la reducción importante de su contribución voluntaria al Fondo de Naciones Unidas para las mujeres (UNIFEM) para apoyar programas de transversalidad.
Con ello, quisiera subrayar que los argumentos utilizados en España a favor de los derechos de las mujeres, o del tratamiento de la despenalización del aborto como una cuestión de mujeres -tramitada en el marco del Ministerio de Igualdad y no en el de Sanidad- supone un retroceso en las políticas de igualdad, un apoyo al patriarcado histórico y una clara contradicción con las posiciones europeas en los Organismos Internacionales.
Estos argumentos, sin embargo, pueden resultar aceptables para un determinado sector de la población; en otros casos, son necesarios datos fácticos para rechazar los estereotipos "vendidos" en el debate sobre el aborto. Por ello, entiendo necesario analizar los datos facilitados por el propio Ministerio de Sanidad, en noviembre de 2008, con la publicación del "Informe sobre interrupción voluntaria del embarazo, 2007".
II - LOS DATOS FÁCTICOS
Casualmente, en 2008 han sido publicados dos informes del Ministerio de Sanidad sobre el aborto. Son los correspondientes a 2006 y a 2007, que no habían visto la luz y que han sido distribuidos en enero y noviembre de 2008 respectivamente.
Los datos que constan en ambos informes facilitan información sobre cada una de las Comunidades Autónomas. Incluyen los datos de edad, trabajo, estado civil, causa del aborto, recepción o no de información previa sobre planificación familiar, tipo de centros que en su caso han facilitado dicha información, tipo de centro en el que se ha practicado el aborto, número de hijos previos, número de abortos previos y también el detalle de toda la información en términos absolutos y relativos.