-García representa una minoría muy minoritaria que además ganó su pase a la segunda vuelta con un fraude gigantesco, perjudicando esta vez más a la derecha. Este fraude está comprobado que ocurrió en la urnas... Tras la destrucción del tejido político y social que produjo el fujimorismo, el APRA es el único partido que conserva una estructura sólida. E históricamente el APRA ha demostrado una gran habilidad para controlar las Mesas electorales. Para tener interventores, apoderados, etc., hace falta una estructura de partido muy encarnada en los ámbitos locales y regionales que permita manipular directamente las Mesas. Ha ocurrido en las elecciones generales en Perú, también ha ocurrido en Ecuador, y también en México. Y es que para poder ganar a la derecha, al poder económico, a la oligarquía, hay que ganarle, como hizo Evo Morales, al menos por veinte puntos de diferencia. Como esté más cerca en votos te roban en las urnas. ¿Cómo ha robado el APRA los votos a Ollanta Humala, y también a la derecha? Pues muy sencillo: te puedes encontrar en un mismo distrito electoral en un lugar donde Ollanta Humala saca el 40 % de votos, en Lima por ejemplo, y donde a cien metros, en otro distrito, saca 0 votos. Eso es imposible, pero Ollanta Humala no tenía en esa Mesa ningún interventor, ningún apoderado. En la Mesa se consigue darle la vuelta al resultado y así se hizo posible que Ollanta Humala no sacara en la primera vuelta un porcentaje mucho más rotundo.
- Si el fraude del APRA perjudicó también a la derecha de Unidad Nacional, ¿por qué su candidata, Lourdes Flores Nano, no lo denunció al quedar descabalgada de la segunda vuelta?
-La derecha estuvo planteándose denunciar el fraude sistemático, pero fue la embajada norteamericana la que le impuso a Lourdes Flores Nano que no hiciera ningún tipo de protesta, que se limitara a una queja simbólica. La embajada había llegado a la conclusión de que el único que podía ganarle las elecciones a Ollanta Humala era Alan García, o sea, el APRA.
- Si la embajada "ayudó" a la victoria de García, obviamente éste tendrá que pagar un precio.
-Claro, Alan García asegura una subordinación a los intereses geoestratégicos de Estados Unidos. Que en Perú significa una subordinación a los intereses geoestratégicos de la oligarquía chilena. EEUU pretende imponer un diseño geopolítico de América Latina que significa hoy por hoy aislar a Chávez, al eje del mal, y que se opone a cualquier cambio real en las sociedades latinoamericanas. El primer aspecto de la política de Alan García es favorecer la construcción de un bloque frente a Cuba, Venezuela, Bolivia, pero sobre todo frente a cualquier intento de cuestionar las relaciones de dependencia, de subordinación a las que las oligarquías criollas han sometido a sus pueblos frente a los intereses de Estados Unidos. El segundo aspecto es que Alan García va a mantener el modelo económico. Alan García va a seguir manteniendo las políticas neoliberales que han llevado a Perú a la miseria y a una fractura social gigantesca que margina geográfica, étnica y socialmente a la mayoría de la población. Un modelo económico que, en lo fundamental, está, como he dicho antes, en manos de una oligarquía que saquea impunemente los recursos naturales del país, saqueo del que son también protagonistas importantes empresas españolas, como Repsol, Telefónica y en parte también el BBVA. El tercer aspecto, clave también, es conseguir el control total del aparato de Estado. Hoy se puede decir que todas las instituciones importantes del país están controladas por el APRA, un partido minoritario que no llegó al 25% de los votos en la primera vuelta de las elecciones, cuando Humala obtuvo más del 47 % de los votos... Parlamento, Tribunal Constitucional, Consejo de la Magistratura, ejército, policía... todo está siendo manejado por el APRA. Hay un cuarto aspecto sobre el que García tendrá que definirse: decidir qué hacer ante la rebeldía que una gran parte del pueblo peruano siente frente a una situación que se le escapa de las manos y una miseria insoportable. Y me temo que otra de las patas fundamentales de la política de Alan García será la represión sistemática contra los movimientos populares y contra cualquier intento por parte de la ciudadanía de reivindicar derechos, prestaciones sociales, dignidad, etc.
- Alan García ya fue un especialista en la represión. Está procesado por las muertes ocurridas en el penal "El frontón"
-Él y su número dos, el almirante Giampietri, están procesados por el crimen del penal. Hubo una insurrección que protagonizaron presos de Sendero Luminoso y un grupo de ellos muy numeroso, tras rendirse, fue ajusticiado allí mismo, asesinados con un tiro en la nuca en el propio penal. Curiosamente, esa insurrección se dio en un momento en el que se reunía en Perú la Internacional Socialista, encabezada por Willy Brandt, celebrando el gobierno de Alan García, la "gran esperanza" socialdemócrata de América Latina.
- Después de lo que has dicho: ¿cómo valoras la intervención del Partido Socialista Obrero Español en la campaña de Alan García, apoyándolo decididamente?
-El Gobierno de Zapatero, en un primer momento, intentó mandar un mensaje a América Latina en el sentido de que iba a ser diferente del de Aznar y que los deseos de liberación, de justicia, de igualdad de los pueblos latinoamericanos tendrían un valedor en él y en el ministro de Asuntos Exteriores, Moratinos. Eso ha durado lo que ha durado. Hasta que las grandes empresas españolas han empezado... Porque, conforme ha ido avanzando el proceso de recuperación de los recursos naturales en Bolivia, viendo lo que podía pasar en Ecuador o en Perú, viendo que Evo Morales no podía ser comprado, las empresas españolas han empezado a presionar, y las embajadas españolas se han puesto al trabajo, siguiendo esa idea de la derecha de que los intereses nacionales del pueblo español coinciden con los intereses de las empresas transnacionales españolas. No tengo ninguna duda de que grandes empresas españolas han estado apoyando a Alan García frente a Ollanta Humala. Y no tengo ninguna duda de que han lubricado económicamente a líderes de opinión, a fundaciones, a intelectuales orgánicos para que defendieran posiciones políticas contrarias a Ollanta Humala, o cuando no inventando rumores denigrantes sobre él, cosa que se ha hecho con mucha fuerza en la campaña electoral y que ahora se ha hecho con Correa en Ecuador. Y para rematar, está lo del nombramiento de Trinidad Jiménez como Secretaria de Estado para América Latina. No es ninguna casualidad.
-¿Qué labor crees que desarrollará Trinidad Jiménez?
-Trinidad Jiménez tiene una posición muy clara, igual que su amigo Felipe González, una posición de apoyo a los grupos de presión, de apoyo al Club de Madrid -este grupo de personajes y personajillos que actúan defendiendo intereses económicos muy fuertes-, que Trinidad Jiménez representa perfectamente. Por cierto, Trinidad Jiménez fue de los pocos dirigentes políticos internacionales que fueron a apoyar a Alan García en la segunda vuelta y que mostró el apoyo público de la Internacional Socialista a su candidatura frente a Ollanta Humala. Repito: no es ninguna casualidad. Por un lado el gobierno Zapatero es cada vez más tributario de lo que vamos a llamar "los viejos fantasmas del Partido Socialista Obrero Español" y de la política de Felipe González, y por otro lado, con América Latina el momento dulce ya ha pasado, y ahora lo que viene con Trinidad Jiménez son las posiciones puras y duras de los intereses españoles, de las grandes empresas transnacionales con titularidad española. Lo de española es relativo, claro, porque cuando las vemos por dentro quien está detrás son seguramente otras transnacionales más poderosas, y algunos fondos de inversión.
- Será por vivir en la periferia del Estado, pero no sé qué es el Club de Madrid.